| 1 cuota de $51.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.900 |
| 1 cuota de $51.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.900 |
| 3 cuotas de $17.300 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.900 |
| 2 cuotas de $30.709,23 | Total $61.418,46 | |
| 6 cuotas de $11.770,92 | Total $70.625,52 | |
| 9 cuotas de $8.812,62 | Total $79.313,58 | |
| 12 cuotas de $7.407,43 | Total $88.889,13 | |
| 24 cuotas de $5.527,57 | Total $132.661,59 |
| 3 cuotas de $20.983,17 | Total $62.949,51 |
| 3 cuotas de $22.114,59 | Total $66.343,77 | |
| 6 cuotas de $12.179,20 | Total $73.075,20 |
| 6 cuotas de $12.266,57 | Total $73.599,39 | |
| 9 cuotas de $9.178,80 | Total $82.609,23 | |
| 12 cuotas de $7.517,28 | Total $90.207,39 |
| 18 cuotas de $6.096,52 | Total $109.737,36 |
| 1 cuota de $51.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.900 |
| 3 cuotas de $17.300 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.900 |
| 1 cuota de $51.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.900 |
| 12 cuotas de $7.313,57 | Total $87.762,90 |
| 3 cuotas de $19.171,86 | Total $57.515,58 | |
| 6 cuotas de $10.389,51 | Total $62.337,09 | |
| 9 cuotas de $8.648,84 | Total $77.839,62 | |
| 18 cuotas de $6.173,21 | Total $111.117,90 |
| 1 cuota de $60.427,17 | Total $60.427,17 | |
| 6 cuotas de $11.312,47 | Total $67.874,82 |
| 3 cuotas de $21.453,73 | Total $64.361,19 | |
| 6 cuotas de $12.246,67 | Total $73.480,02 | |
| 9 cuotas de $9.436,57 | Total $84.929,16 | |
| 12 cuotas de $7.995,62 | Total $95.947,53 | |
| 18 cuotas de $6.660,50 | Total $119.889 |
| 3 cuotas de $17.300 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $51.900 |
MEGAN MAXWELL
Y AHORA SUPERA MI BESO
PLANETA
Páginas: 576
Altura:
Ancho:
Lomo:
Peso: 0.685 kgs.
ISBN: 9789504979142
Estado: Nuevo
Una novela romántico-erótica que te hará entender que no hay que dejar para mañana los besos que puedas dar hoy. Hola, me llamo Amara y estoy aquí no para hablaros de mí, sino de Liam Acosta, ese guapísimo empresario que se dedica al negocio del vino en Tenerife y que sigue soltero porque quiere, pues siempre tiene a una legión de mujeres pendientes de él. Por lo que sé, un día recibió una misteriosa llamada telefónica en la que le pedían viajar a Los Ángeles por un asunto urgente, que resultó ser, ni más ni menos, que un bebé. A Liam, al principio, le costó mucho admitir su paternidad, pero cuando vio a la criaturita, el mundo se movió bajo sus pies: al igual que él, tenía el ojo derecho de dos colores. Así que, muy agobiado y tremendamente perdido, regresó a Canarias con su hijo, pero se dio cuenta de que necesitaba a alguien que le echara una mano y, por recomendación de mi amiga Verónica, me contrató a mí. De pronto, Liam y yo, dos personas independientes y acostumbradas a no tener que dar explicaciones a nadie, hemos tenido que ponernos de acuerdo por el bien del pequeño. Y eso ha hecho que, sin apenas darnos cuenta, hayamos reconocido el uno en el otro a la persona que nunca hubiéramos esperado encontrar.
