| 1 cuota de $36.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $36.000 |
| 1 cuota de $36.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $36.000 |
| 3 cuotas de $12.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $36.000 |
| 2 cuotas de $21.301,20 | Total $42.602,40 | |
| 6 cuotas de $8.164,80 | Total $48.988,80 | |
| 9 cuotas de $6.112,80 | Total $55.015,20 | |
| 12 cuotas de $5.138,10 | Total $61.657,20 | |
| 24 cuotas de $3.834,15 | Total $92.019,60 |
| 3 cuotas de $14.554,80 | Total $43.664,40 |
| 3 cuotas de $15.339,60 | Total $46.018,80 | |
| 6 cuotas de $8.448 | Total $50.688 |
| 6 cuotas de $8.508,60 | Total $51.051,60 | |
| 9 cuotas de $6.366,80 | Total $57.301,20 | |
| 12 cuotas de $5.214,30 | Total $62.571,60 |
| 18 cuotas de $4.228,80 | Total $76.118,40 |
| 1 cuota de $36.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $36.000 |
| 3 cuotas de $12.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $36.000 |
| 1 cuota de $36.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $36.000 |
| 12 cuotas de $4.871,40 | Total $58.456,80 |
| 3 cuotas de $13.147,20 | Total $39.441,60 | |
| 6 cuotas de $7.082,40 | Total $42.494,40 | |
| 9 cuotas de $5.814,40 | Total $52.329,60 | |
| 18 cuotas de $4.040 | Total $72.720 |
| 1 cuota de $41.389,20 | Total $41.389,20 | |
| 6 cuotas de $7.675,20 | Total $46.051,20 |
| 3 cuotas de $14.881,20 | Total $44.643,60 | |
| 6 cuotas de $8.494,80 | Total $50.968,80 | |
| 9 cuotas de $6.545,60 | Total $58.910,40 | |
| 12 cuotas de $5.546,10 | Total $66.553,20 | |
| 18 cuotas de $4.620 | Total $83.160 |
| 3 cuotas de $12.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $36.000 |
FEDERICO MONJEAU
NOTAS DE PASO
FONDO DE CULTURA ECONOMICA
Páginas: 436
Altura:
Ancho:
Lomo:
Peso: 0.49 kgs.
ISBN: 9789877194241
Estado: Nuevo
Federico Monjeau era es un crítico y un ensayista natural. Sin ser un estilo ostentoso o que buscara una singularidad deliberada, el suyo siempre fue rápidamente reconocible: claridad de la prosa, afición por la lógica, cierto aire moral, calado de amplísimo rango, y cierta digámoslo sin temor dulzura. Aun siendo un escritor sobrio nunca seco no podía disimular lo afectuoso que era. Un afecto sin autorización para debilitar su rigor. A mediados de 2016, Clarín le ofreció a Monjeau escribir una columna semanal en un nuevo suplemento. Hacía unos treinta años que trabajaba en el diario, pero lo pensó largos días. No se creía a la altura del desafío. Puede sonar ridículo ahora que estas páginas reúnen decenas de Notas de paso, como decidió bautizarlas con gracia y liviandad. Le sobraba paño, y meses después soltó una frase que pronunció sin desplazarse un milímetro de su modestia: Esos ensayos me convirtieron en escritor. En este libro se trata sobre todo de música clásica y contemporánea, pero Monjeau podía atacar y glosar con solvencia el rock, el pop, el folclore, el tango, el jazz y, por supuesto, las canzonettas del napolitano Roberto Murolo, uno de sus predilectos. O aventurarse con agudeza y originalidad en los cruces menos obvios entre música y literatura, o, por ejemplo, en hondas y precisas disquisiciones sobre el cineasta Éric Rohmer como crítico musical. En una de varias crónicas de viaje, sobre Catamarca, le basta un solo guiño a su métier, por medio del ballet, para hacer girar todo el texto alrededor de ese centro solapado, a la manera de un lento y hermoso carrusel. Matías Serra Bradford
