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Descripción

Estado: b'NUEVO'


b'LAURA DEVETACH'
b'UNA CAJA LLENA DE '
b'SUDAMERICANA'

Páginas: 31
Altura: 24.5 cm.
Ancho: 19.0 cm.
Lomo: 0.3 cm.
Peso: 0.17 kgs.
ISBN: b'9789500744324'

b'Seguramente, mientras yo nac\xeda un 5 de octubre de 1936, mi mam\xe1 trabajaba atendiendo el notorio arribo y a la vez pensaba si mi abuela podr\xeda darse vuelta sola en la casa con tanto traj\xedn. Seguramente lloraba al verme as\xed, toda reci\xe9n nacida y tan gritona y pensaba en mi nombre, mientras tambi\xe9n pensaba en el almuerzo de mi pap\xe1. Mientras escribo esto y tomo un mate con peperina y espero que vengan a retirar un paquete de una editorial y en el horno se dora una calabaza cortada en rodajas, a la manera de mi abuela, quiero compartir los mientras. Porque para mucha gente son una forma de vida, sobre todo si se es mujer, se trabaja con chicos y a una se le da por ser artista. Mi vida tuvo, entre otras, dos facetas bien marcadas: la de laburante y la de artista. Muchos creen que quien anda escribiendo, pintando o cantando, muy laburante no es, porque el de artista no es trabajo. A veces se dio la buena y una pudo hacer un poco de televisi\xf3n, teatro y libros. Otras veces, las m\xe1s, fue el momento de los mientras, Mientras soy docente, cuido de la familia, hago notas period\xedsticas o talleres, puedo tambi\xe9n ser artista. Me recib\xed de maestra con guardapolvos de tablas impecables y buenas notas. En 1956 fui a trabajar a un pueblo del norte de Santa Fe. Ten\xeda un segundo grado con 56 alumnos que oscilaban entre los siete y los diecisiete a\xf1os. Daba clases, seg\xfan el d\xeda, en la sala de m\xfasica, en ritmo de Febo asoma, o en una iglesia vieja que se hab\xeda convertido en palomar. Y las palomas eran comilonas. Y nosotros est\xe1bamos abajo. En esa \xe9poca escrib\xeda lo que me saliera en papelitos sueltos o en un cuaderno de tapas duras que despu\xe9s se me perdi\xf3. Los papelitos jam\xe1s se pierden. Estudiaba Letras en C\xf3rdoba, as\xed que viajaba casi veinticuatro horas para rendir. Eso no le gustaba nada al director. Mis alumnos trabajaban casi todos en la cosecha del algod\xf3n y de la ca\xf1a. Y nosotros ten\xedamos la obligaci\xf3n de darles deberes. Un d\xeda ret\xe9 a un gordito de rulos por no cumplir. Yo los persegu\xeda, porque una maestra de verdad ten\xeda que ser severa, qu\xe9 tanto. Pero el gordito me dijo: \xa1Qu\xe9 deberes! Yo trabajo en el campo. A la escuela hay que venir a descansar. Entonces inaugur\xe9 los cuentos. Pero no pod\xeda usar la biblioteca porque el dir\xe9 dec\xeda que los libros se gastaban. Llev\xe9 mis libritos de infancia, muchos, queridos, ajados. Tambi\xe9n les ped\xed a los chicos que contaran los cuentos que sab\xedan. Y ese contar fue glorioso porque salieron el lobiz\xf3n, el zorro, el Pombero, \xe1nimas, asesinatos varios, adulterios en la familia, canciones de Italia, refranes, oraciones. Nuestro pizarr\xf3n era la tierra del patio o la arena. Aprend\xed mucho. El guardapolvo planchado se me fue derritiendo con el viento norte y algunas l\xe1grimas. A los chicos les dej\xe9 mis libros de infancia. Me fui a C\xf3rdoba a terminar los estudios. All\xed vinieron amigos, amores, hijos, profesi\xf3n. Movidas y ricas \xe9pocas de final de los 50, 60 y 70 durante los que la vida de artista se encontr\xf3 a veces con la del trabajo, y dar clases en la universidad signific\xf3 para m\xed poder montar una obra de teatro. Pero el panorama pol\xedtico ven\xeda complicado. En los 70 actuaban las Tres A y ya hab\xeda personas muertas y desaparecidas. En 1976 lleg\xf3 el golpe militar con m\xe1s desapariciones de personas, quemas y prohibiciones de libros y manifestaciones art\xedsticas, gente que se exiliaba. Con mi familia nos trasladamos a Buenos Aires. Cada lugar en que viv\xed me dio lo mejor que ten\xeda, se meti\xf3 en mis libros sin permiso. Tambi\xe9n est\xe1n las marcas de la historia en todos los que escribimos durante esas \xe9pocas, aunque no se hayan mencionado siquiera las palabras proceso militar. Quiz\xe1s alguien debiera investigarlo alguna vez. Hoy trabajo desde cada lugar para que todos podamos leer m\xe1s cuentos, novelas y poemas, es decir ficci\xf3n y poes\xeda, porque estoy convencida de que esta pr\xe1ctica agiliza otras formas de conocer y de pensar. En la ficci\xf3n y en la poes\xeda hay, adem\xe1s de ideas, nociones, sensaciones, emociones, que pueden llevarnos a leer y sentir la realidad de otra manera. A veces, a ver lo que no vemos y sin embargo est\xe1 ah\xed. \n'