10% DE DESCUENTO CON TRANSFERENCIA BANCARIA

$26.000

3 cuotas sin interés de $8.666,67
10% de descuento pagando con Transferencia o depósito bancario
Ver medios de pago
Descripción

Estado: b'NUEVO'


b'FLORENCIO MONZ\xd3N (H)'
b'EL PERONISMO DEL SILENCIO'
b'CORREGIDOR'

Páginas:
Altura:
Ancho:
Lomo:
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: b'9789500519786'

b"La clandestinidad que debi\xf3 soportar el peronismo a partir de setiembre de 1955 le permiti\xf3 convertirse en un movimiento completamente libertario, por lo que la Juventud Peronista se vio obligada a leer y estudiar la historia nacional como nunca antes. Esa falta de precedentes inclin\xf3 a la juventud a elegir sus maestros, siempre sorteando la m\xe1s absoluta clandestinidad y enfrentando las prohibiciones y castigos, que inclu\xedan las c\xe1rceles, las torturas, la muerte y el extra\xf1amiento. Surgieron algunos maestros, y el menos conocido es C\xe9sar Marcos, de militancia nacionalista hasta 1943, y luego peronista. Autodidacta, lector incansable, se apasion\xf3 por la historia revisionista.\nTrabaj\xf3 junto a John Cooke en el semanario De Frente y en el Congreso Nacional. Cuando 'las bestias libertadoras' desplegaron su propio 'derecho', Marcos, junto a su alter ego, el doctor Ra\xfal Lagomarsino, animosamente, decidieron hacerse cargo del Movimiento Peronista por indicaci\xf3n de Cooke, l\xedder indiscutible de la Resistencia, en los a\xf1os dif\xedciles de 1955 a 1959. El mandato result\xf3 demasiado grande, y ambos, desde uno de los grupos denominado 'Comando Nacional', iniciaron una campa\xf1a 'interna' y nacional de lealtad a Per\xf3n y de intransigencia frente a las ofertas de corruptelas. Nunca transaron. Pero nunca dejaron de militar.\nPor una parte, Marcos desde donde estuviera, en sus legendarios domicilios de Azcu\xe9naga y luego de Cangallo, recib\xeda en forma continua a cuantos deseaban dialogar. S\xf3lo los 'jerarcas' deb\xedan pedir audiencia. El resto de los compa\xf1eros, m\xe1s otros que a\xfan miraban de reojo al Peronismo, diariamente se acercaban con curiosidad ante la leyenda que iba creciendo: 'El Viejo C\xe9sar sabe mucho'. Al mismo tiempo tomaba consistencia otro mito: 'El Viejo C\xe9sar no escribe nada'. Ambos eran verdaderos. Marcos utilizaba sin propon\xe9rselo expresamente la 'may\xe9utica socr\xe1tica'. El Pueblo se acercaba y preguntaba. Y C\xe9sar respond\xeda provocando un di\xe1logo abierto, simple, con lenguaje riguroso, pero cuestionando duramente a los 'intelectuales' por los que sent\xeda un absoluto desprecio. Pero Marcos efectivamente escrib\xeda, como hemos descubierto, al revisar los 17 n\xfameros del semanario El Guerrillero de 1957, donde redactaba desde las c\xe1rceles las notas editoriales con el seud\xf3nimo de 'Juan Caracas'. Juan, obviamente por Per\xf3n, y Caracas porque el General estaba exiliado en la capital venezolana. Nadie se confund\xeda. Adem\xe1s Marcos 'bajaba l\xednea' en una casi milagrosa coincidencia con las consignas y an\xe1lisis del General Per\xf3n. Este tomo re\xfane los 16 editoriales de C\xe9sar Marcos con la pretensi\xf3n esot\xe9rica o un poco m\xe1gica de que 'El Viejo C\xe9sar' disculpe a los responsables de esta edici\xf3n, que nunca, de ninguna manera, intentar\xe1n considerarlo como un 'intelectual'. \xedFaltar\xeda m\xe1s!"