| 1 cuota de $37.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $37.000 |
| 1 cuota de $37.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $37.000 |
| 3 cuotas de $12.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $37.000 |
| 2 cuotas de $21.892,90 | Total $43.785,80 | |
| 6 cuotas de $8.391,60 | Total $50.349,60 | |
| 9 cuotas de $6.282,60 | Total $56.543,40 | |
| 12 cuotas de $5.280,83 | Total $63.369,90 | |
| 24 cuotas de $3.940,65 | Total $94.575,70 |
| 3 cuotas de $14.959,10 | Total $44.877,30 |
| 3 cuotas de $15.765,70 | Total $47.297,10 | |
| 6 cuotas de $8.682,67 | Total $52.096 |
| 6 cuotas de $8.744,95 | Total $52.469,70 | |
| 9 cuotas de $6.543,66 | Total $58.892,90 | |
| 12 cuotas de $5.359,14 | Total $64.309,70 |
| 18 cuotas de $4.346,27 | Total $78.232,80 |
| 1 cuota de $37.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $37.000 |
| 3 cuotas de $12.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $37.000 |
| 1 cuota de $37.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $37.000 |
| 9 cuotas de $5.334,57 | Total $48.011,20 | |
| 12 cuotas de $4.324,06 | Total $51.888,80 | |
| 18 cuotas de $3.361,45 | Total $60.506,10 |
| 3 cuotas de $12.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $37.000 |
| 6 cuotas de $7.023,21 | Total $42.139,30 |
| 1 cuota de $40.644,50 | Total $40.644,50 | |
| 6 cuotas de $7.279,75 | Total $43.678,50 |
| 3 cuotas de $15.099,70 | Total $45.299,10 | |
| 6 cuotas de $8.548,85 | Total $51.293,10 | |
| 9 cuotas de $6.541,18 | Total $58.870,70 | |
| 12 cuotas de $5.504,98 | Total $66.059,80 |
| 3 cuotas de $12.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $37.000 |
Estado: b'NUEVO'
b'GUY DEBORD'
b'CONTRA EL CINE'
b'CAJA NEGRA EDITORA'
Páginas: 256
Altura:
Ancho:
Lomo:
Peso: 0.25 kgs.
ISBN: b'9789871622832'
b'\xabEs necesario recuperar lo que el espect\xe1culo tom\xf3 de la realidad. Los expropiadores espectaculares deben ser a su vez expropiados. El mundo ya est\xe1 filmado. Ahora se trata de transformarlo.\xbb\n\n\xabNo hay film. El cine ha muerto. Ya no puede haber films. Si ustedes quieren, pasemos al debate.\xbb\n\nGuy Debord se dec\xeda cineasta. En la breve biograf\xeda publicada para el estreno de su pel\xedcula La sociedad del espect\xe1culo (1974) se presenta de ese modo pero sin dejar de subrayar la distancia entre lo que dicha actividad significaba en su caso particular y los desempe\xf1os esperables para un director. Como es sabido, la vida de Debord estuvo marcada por el cine y por la voluntad de negarlo de todas las maneras posibles, \x93con y contra el cine\x94, como se titul\xf3 uno de sus art\xedculos en la revista Internationale Situationniste. Su primera acci\xf3n p\xfablica fue la proyecci\xf3n de una pel\xedcula sin im\xe1genes, y la \xfaltima privar al mundo de la posibilidad de ver sus films, cosa que realmente ocurri\xf3 durante el final de su vida. Tambi\xe9n la obra a la que ha quedado m\xe1s asociado, La sociedad del espect\xe1culo, antes de llegar a ser un libro fue un proyecto de pel\xedcula \x93de un g\xe9nero nuevo\x94. Si hoy parad\xf3jicamente podemos hablar de la influencia subterr\xe1nea de la obra f\xedlmica de Debord, que aliment\xf3 tanto a la nouvelle vague como las pr\xe1cticas de cine militante y videoactivismo de los setenta hasta el presente, no es porque aspirara a labrarse semejante posici\xf3n en la historia de las formas art\xedsticas. Todo lo contrario: si algo caracteriz\xf3 esta incursi\xf3n a rega\xf1adientes fue la voluntad de destrucci\xf3n del cine por sus propios medios: que el saqueo de realidad que practica la c\xe1mara sea sustituido por el saqueo de las im\xe1genes recontextualizadas en un nuevo montaje.\n\nLa publicaci\xf3n de este volumen hoy, que re\xfane por primera vez en espa\xf1ol la totalidad de los guiones escritos por Debord, no es inocente ni un mero ejercicio archivista. Sabemos que nuestro paisaje medi\xe1tico no es el mismo y que el cine ya no es lo que era. Sin embargo, la po\xe9tica de apropiaci\xf3n debordiana, su utilizaci\xf3n del plagio y del desv\xedo como ejercicios est\xe9tico-pol\xedticos y la corrupci\xf3n minuciosa de todos los componentes elementales que constituyen el dispositivo cinematogr\xe1fico (fotograma, banda de imagen y de sonido, pantalla, sala, comentario, cr\xedtica), se erigen ahora como una estrategia vigente para hacer frente al flujo perpetuo de im\xe1genes digitales. Parafraseando al grupo esloveo Laibach, probablemente una de las lecturas m\xe1s interesantes del situacionismo desde la cultura pop: \x93Todo arte es susceptible de manipulaci\xf3n pol\xedtica, a excepci\xf3n de aquel que hable el lenguaje de esa misma manipulaci\xf3n\x94.'
