| 1 cuota de $19.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $19.000 |
| 1 cuota de $19.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $19.000 |
| 9 cuotas de $3.028,81 | Total $27.259,30 | |
| 12 cuotas de $2.460,34 | Total $29.524,10 | |
| 24 cuotas de $1.678,25 | Total $40.278,10 |
| 9 cuotas de $3.497,69 | Total $31.479,20 | |
| 12 cuotas de $2.923,47 | Total $35.081,60 |
| 18 cuotas de $1.909,18 | Total $34.365,30 |
| 1 cuota de $19.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $19.000 |
| 3 cuotas de $6.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $19.000 |
| 1 cuota de $19.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $19.000 |
| 9 cuotas de $2.739,37 | Total $24.654,40 | |
| 12 cuotas de $2.220,46 | Total $26.645,60 | |
| 18 cuotas de $1.726,15 | Total $31.070,70 |
| 3 cuotas de $6.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $19.000 |
| 6 cuotas de $3.166,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $19.000 |
| 2 cuotas de $10.185,90 | Total $20.371,80 | |
| 15 cuotas de $1.918,74 | Total $28.781,20 |
| 1 cuota de $20.871,50 | Total $20.871,50 | |
| 6 cuotas de $3.738,25 | Total $22.429,50 |
| 3 cuotas de $7.753,90 | Total $23.261,70 | |
| 6 cuotas de $4.389,95 | Total $26.339,70 | |
| 9 cuotas de $3.358,98 | Total $30.230,90 | |
| 12 cuotas de $2.826,88 | Total $33.922,60 |
| 3 cuotas de $6.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $19.000 |
| 1 cuota de $19.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $19.000 |
| 3 cuotas de $6.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $19.000 |
| 2 cuotas de $10.241,95 | Total $20.483,90 | |
| 6 cuotas de $3.757,25 | Total $22.543,50 | |
| 9 cuotas de $2.920,30 | Total $26.282,70 | |
| 12 cuotas de $2.390,20 | Total $28.682,40 |
Estado: NUEVO
SILVIA RINQUE
PLATERIA MAPUCHE
ARTEMISA
Páginas: 64
Altura:
Ancho:
Lomo:
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: 9789876743136
En el principio de los tiempos, la Luna y el Sol, que eran un matrimonio perfecto, vivían en armonia. Hasta que un día, la luna sorprendió al Sol besandose con el Lucero del alba. La Luna, enfurecido, le reclamó a su esposo por este acto de infidelidad y, como respuesta, el Sol la empujó con tanta fuerza, que la envió al otro extremo... a la noche. Es por eso que, hasta el día de hoy, vemos a la luna viviendo en la perpetua oscuridad de la noche. En esta amarga disputa la Luna lloró y fueron tantas las lágrimas que brotaron de sus ojos, que se fueron deslizando por las montañas, se hicieron ríos... y recorriendo las llanuras formaron lagos y lagunas ¡hasta llenar el mar Fue justamente una mujer mapuche la que logró subir a las montañas más altas consolar a la luna y enjugar su llanto, En agradecimiento, la Luna le regaló sus lágrimas y al derramarlas sobre la mujer, se transformarón en plata. Desde entonces, la mujer mapuche viste elegantemente de ngro, por el color de la noche donde habita la Luna, y con lágrimas de plata se adorna y embellece.
