| 1 cuota de $63.820 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $63.820 |
| 1 cuota de $63.820 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $63.820 |
| 3 cuotas de $21.273,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $63.820 |
| 2 cuotas de $37.762,30 | Total $75.524,59 | |
| 6 cuotas de $14.474,38 | Total $86.846,26 | |
| 9 cuotas de $10.836,64 | Total $97.529,72 | |
| 12 cuotas de $9.108,71 | Total $109.304,51 | |
| 24 cuotas de $6.797,10 | Total $163.130,30 |
| 3 cuotas de $25.802,43 | Total $77.407,28 |
| 3 cuotas de $27.193,70 | Total $81.581,11 | |
| 6 cuotas de $14.976,43 | Total $89.858,56 |
| 6 cuotas de $15.083,86 | Total $90.503,14 | |
| 9 cuotas de $11.286,92 | Total $101.582,29 | |
| 12 cuotas de $9.243,80 | Total $110.925,54 |
| 18 cuotas de $7.496,72 | Total $134.941,01 |
| 1 cuota de $63.820 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $63.820 |
| 3 cuotas de $21.273,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $63.820 |
| 1 cuota de $63.820 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $63.820 |
| 12 cuotas de $8.635,91 | Total $103.630,92 |
| 3 cuotas de $23.307,06 | Total $69.921,19 | |
| 6 cuotas de $12.555,52 | Total $75.333,13 | |
| 9 cuotas de $10.307,63 | Total $92.768,75 | |
| 18 cuotas de $7.162,02 | Total $128.916,40 |
| 1 cuota de $73.373,85 | Total $73.373,85 | |
| 6 cuotas de $13.606,42 | Total $81.638,54 |
| 3 cuotas de $26.381,06 | Total $79.143,18 | |
| 6 cuotas de $15.059,39 | Total $90.356,36 | |
| 9 cuotas de $11.603,89 | Total $104.435,05 | |
| 12 cuotas de $9.832 | Total $117.984,03 | |
| 18 cuotas de $8.190,23 | Total $147.424,20 |
| 3 cuotas de $21.273,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $63.820 |
BARNEY HOSKYNS
HOTEL CALIFORNIA
CONTRA
Páginas: 414
Altura: 22.0 cm.
Ancho: 15.0 cm.
Lomo: 2.5 cm.
Peso: 0.63 kgs.
ISBN: 9788418282423
Estado: Nuevo
A mediados de los sesenta, la música popular norteamericana dio un giro copernicano cuando la fábrica de hits de Nueva York se vio desplazada por los himnos aterciopelados y edénicos que empezaron a brotar de Los ngeles de la mano del genial productor Phil Spector y grupos como los Beach Boys, los Byrds o The Mamas and the Papas. A partir de ese momento, una serie de artistas, que empezaron a reivindicarse como cantautores de sus propios temas, encontraron en las colinas californianas de Laurel Canyon y en sus alrededores un paraíso virginal -en plena naturaleza pero a un paso del fragor de la gran ciudad- donde establecerse, echar raíces y dar rienda suelta a sus canciones de corte intimista y reivindicativo. Locales como el Troubadour, en La Cienega Boulevard, empezaron a ser frecuentados por la nueva horda de músicos, que aspiraban a tocar sus canciones en directo frente a la exigente audiencia, formada en buena parte por los propios músicos y aspirantes a estrellas. Se iría así fraguando una de las eras doradas del rock norteamericano, que empresarios de la música como un joven y aguerrido David Geffen y su socio Elliot Roberts convertirían casi de la noche a la mañana en un emporio. De este modo, sellos como Warner/Reprise, dirigidos por los linces Mo Ostin y Joe Smith, o Asylum, del tándem Geffen/Roberts, apostaron por un repertorio de folk rock y nuevo country que vio nacer a cantautores y grupos de la talla de Neil Young, Joni Mitchell, Gram Parsons, Crosby, Stills & Nash, Jackson Browne, Linda Ronstadt, James Taylor, The Flying Burrito Brothers, The Eagles o Fleetwood Mac, entre muchos otros, que se convertirían en el nuevo canon del rock y el folk de la música norteamericana a base de música introspectiva y de raíces. Sin embargo, el idealismo, la solidaridad y el talento no tardarían en dar paso a un pandemónium de celos, consumo exacerbado de drogas y sobredosis, relaciones sentimentales tormentosas, éxitos clamorosos y caídas en picado que convirtieron el paraíso en un infierno de egoísmo y capitalismo.
