| 1 cuota de $41.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.500 |
| 1 cuota de $41.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.500 |
| 3 cuotas de $13.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.500 |
| 2 cuotas de $24.555,55 | Total $49.111,10 | |
| 6 cuotas de $9.412,20 | Total $56.473,20 | |
| 9 cuotas de $7.046,70 | Total $63.420,30 | |
| 12 cuotas de $5.923,09 | Total $71.077,05 | |
| 24 cuotas de $4.419,92 | Total $106.078,15 |
| 3 cuotas de $16.778,45 | Total $50.335,35 |
| 3 cuotas de $17.683,15 | Total $53.049,45 | |
| 6 cuotas de $9.738,67 | Total $58.432 |
| 6 cuotas de $9.808,53 | Total $58.851,15 | |
| 9 cuotas de $7.339,51 | Total $66.055,55 | |
| 12 cuotas de $6.010,93 | Total $72.131,15 |
| 18 cuotas de $4.874,87 | Total $87.747,60 |
| 1 cuota de $41.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.500 |
| 3 cuotas de $13.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.500 |
| 1 cuota de $41.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.500 |
| 12 cuotas de $5.714,55 | Total $68.574,60 |
| 3 cuotas de $13.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.500 |
| 6 cuotas de $8.208 | Total $49.248,05 | |
| 9 cuotas de $6.793,55 | Total $61.141,95 | |
| 18 cuotas de $4.777,11 | Total $85.988 |
| 1 cuota de $47.974 | Total $47.974 | |
| 6 cuotas de $8.932,18 | Total $53.593,10 |
| 3 cuotas de $17.154,71 | Total $51.464,15 | |
| 6 cuotas de $9.792,61 | Total $58.755,70 | |
| 9 cuotas de $7.545,62 | Total $67.910,60 | |
| 12 cuotas de $6.393,42 | Total $76.721,05 | |
| 18 cuotas de $5.325,83 | Total $95.865 |
| 3 cuotas de $13.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.500 |
ADRIANA HARTWIG
LA PRINCESA DEL CUENTO
VESTALES
Páginas: 352
Altura: 22.0 cm.
Ancho: 15.0 cm.
Lomo: 1.8 cm.
Peso: 0.47 kgs.
ISBN: 9789874454836
Estado: Nuevo
Cada mujer es una flor. Eso piensa Kitty, la protagonista de esta novela. Algunas son margaritas; algunas son bellas y tóxicas a la vez; otras, sin embargo, crecen silvestres, solitarias, a la sombra, a la espera de que alguien pueda apreciar la belleza que tienen. Kitty ha quedado huérfana. La cuidan su tío y una dama de compañía. Los cuantiosos bienes familiares que debería haber heredado han ido a parar a los acreedores que aparecieron una vez que ella se quedó sola. Tampoco se siente a gusto en la sociedad: se sabe una flor solitaria, un poco venenosa en sus opiniones, que mira al mundo de manera diferente. Acuciada, entonces, por la situación, decide abocarse a la finca productora de flores que le fue legada y que se salvó de los acreedores. Luca lo ha perdido todo; lo han mancillado para que también perdiera la dignidad que, pese a todo, conserva. Sordo de nacimiento, todos lo ven como a un paria, como a alguien que nada tiene para aportar. El encuentro con Kitty, inesperado y tormentoso, va a darle un lugar, una profesión, un destino. Pero, si esto fuera un cuento, si Kitty fuera la princesa de ese cuento, entonces faltan las aventuras y las peripecias, los caminos escarpados y los monstruos que acechan. Un cuento en el que la princesa tiene la fuerza de rescatar al dragón y volverlo humano. Adriana Hartwig ha escrito una novela que funciona como una fábula, como un espejo de las relaciones humanas, entre las flores que crecen solitarias y silvestres, esas que son únicas.
